Friday, September 30, 2022
Wednesday, September 28, 2022
La Pasión de La Iglesia de Cristo
La Pasión de La Iglesia de Cristo
Así como Cristo fue desfigurado por tantos golpes de tal forma que era irreconocible, así veo a la Iglesia golpeada por tanto pecado.
Así como en su cabeza fue puesta una corona de espinas y fue vituperado, increpado, escupido y hecho burla, veo a la Iglesia golpeada por tanto pecado.
La Iglesia está irreconocible por tanto desprecio a Cristo Eucaristía, Verbo encarnado hecho Pan en la Misa, manoseado, menospreciado, hecho burla, por tanto pecado.
La Iglesia ya no se ve como aquellos días en que Jesús era amado y buscado por todos para recibir salud del alma y el cuerpo, cuando el Verbo hecho Pan era adorado como a Dios mismo, pero ahora es tratado con toda irreverencia, burlado, sin respeto, en la misma forma que el crucificado camino al Golgota, cargando una cruz pesada, escupido, y sumamente desfigurado.
Oh santa iglesia amada, cuerpo de Cristo vituperado, tanto pecado te ha desfigurado y dejado irreconocible. Los gentiles hollan el Atrio y la abominación desoladora quiere acabar con el misterio pascual matando a los dos Testigos, el Pan y el Vino, cuerpo y sangre de nuestro Señor, Verbo hecho Pan y Vino. Hasta cuándo será tu sufrimiento, cuando la Bestia que sale del abismo dará la muerte a los Dos Testigos, y la Abominación Desoladora estará en el Templo, día terrible cuando no estarás ya en medio de nosotros.
No obstante, creemos en ti y en tus palabras, y así como resucito Cristo, lo harán los Dos Testigos, el Verbo hecho Pan y Vino, y ese día glorioso volverás a resplandecer y a alumbrar nuestros corazones y nuestra alma. No obstante, iglesia Santa y amada, cuerpo de Cristo inmolado, contemplamos tu pasión en este día, cuando una cruz burda, de alcornoque, lo poco que queda, sufre los ataques del maligno, tal cual profetizaron los niños de Garabandal, esperamos que después de la muerte de Papa Benedicto sea San Pedro quien nombre al sucesor, pues como dijeron los niños de Fátima, van a morir tantos que no habrá quórum para el Cónclave después de la gran devastación y el gran terremoto que sacudirá el mundo entero, la obscuridad que se ceñirá sobre el planeta y la esperanza de tu Cruz en las alturas nos dará una esperanza. Elí, Elí, lama sabactaní. Donde estás Señor, ven en nuestro auxilio.
Esperamos en ti, en la resurrección de tu Cuerpo, en la restauración de tu presencia en medio de nosotros, Verbo hecho Carne y Pan, no nos abandones, y si te vas, que solo sean tres días, pues la Tierra no podrá aguantar más tiempo sin tu presencia en medio de nosotros, Dios con nosotros, Emmanuel.
María corredentora, señora de todos los pueblos, mediadora de todas las gracias, ora para que la gloria de nuestro Señor sea restaurada en medio de nosotros, para que la Eucaristía reine con la dignidad del Dios omnipotente y creador en medio de nosotros, como es él, pobre, humilde, sencillo, Panis Angelicus, te queremos y te vemos o Verbo encarnado, hecho Pan en medio de nosotros, en el Altar de la Misa, Sacrificio Perpetuo.
Ven Señor Jesus pronto, no te tardes en socorrernos, te acompañamos en este camino tan doloroso, la Pasión de la Iglesia de Cristo, la Pasión de la Eucaristía, estamos contigo y como San Juan y Santísima María estamos a tu lado en la ora de tu muerte, y así de desfigurado como te han dejado en esa cruz de alcornoque, sin forma, creemos vivamente que eres Dios y decimos, bendito aquel que viene en nombre de Señor, bendita Eucaristía, Verbo de Dios hecho Pan.
Amen.
Thursday, September 15, 2022
María Corredentora, libertadora de los pueblos
Así como fue la reina Ester para los Judíos, es María Inmaculada para con su pueblo, la Iglesia de nuestros tiempos. Confía pues en la liberación de nuestro Señor Jesucristo por medio de María nuestra madre, mediadora de todas las gracias y corredentora, libertadora de los pueblos de la tierra. Lee esta hermosa historia.
PRIMERA LECTURA
Del libro de Ester 3, 1-15
AMAN OBTIENE LA SENTENCIA DE EXTERMINIO CONTRA TODOS LOS JUDÍOS
En aquellos días, el rey Asuero elevó al poder a Amán, hijo de Hamdatá, del país de Agag; lo encumbró, y colocó su asiento por encima de todos los dignatarios que estaban con él; todos los servidores del rey, adscritos a la Puerta Real, doblaban la rodilla y se postraban ante Amán, porque así lo había ordenado el rey.
Pero Mardoqueo ni doblaba la rodilla ni se postraba. Los servidores del rey, adscritos a la Puerta Real, dijeron a Mardoqueo:
«¿Por qué traspasas la orden del rey?»
Y como se lo repitieran día tras día y él no les hiciera caso, se lo comunicaron a Amán, para ver si Mardoqueo persistía en su palabra, pues les había manifestado que él era judío.
Vio Amán que, efectivamente, Mardoqueo no doblaba la rodilla ni se postraba ante él, y se llenó de ira. Y, cuando le notificaron a qué pueblo pertenecía Mardoqueo, no contentándose con poner la mano sobre él solo, intentó exterminar, junto con él, a todos los judíos de todo el reino de Asuero.
El año doce del rey Asuero, el mes primero, que es el mes de Nisán, se sacó el «Pur» (es decir, la suerte) en presencia de Amán, para determinar el día y el mes. Salió el doce, que es el mes de Adar. Amán dijo al rey Asuero:
«Hay un pueblo, disperso y diseminado entre los pueblos de todas las provincias de tu reino, con sus leyes, distintas de las de todos los pueblos, y que no cumple las leyes reales. No conviene al rey dejarlos en paz. Si el rey juzga conveniente publicar un decreto para exterminarlos, yo haré que se entreguen diez mil talentos de plata a los intendentes, para que los ingresen en la cámara del tesoro.»
Entonces el rey, sacándose el anillo de su dedo, se lo entregó a Aman, hijo de Hamdatá, el de Agag, y enemigo de los judíos, y le dijo:
«La plata te la regalo; en cuanto a ese pueblo, haz lo que te parezca.»
El día trece del primer mes fueron convocados los secretarios del rey para escribir, según lo ordenado por Amán, a los sátrapas del rey, a los inspectores de cada provincia y a los jefes de todos los pueblos; a cada provincia según su escritura y a cada pueblo según su lengua. Se escribió en nombre del rey Asuero, se selló con el anillo del rey y se enviaron las cartas, por medio de los correos, a todas las provincias del rey, para exterminar, matar y aniquilar a todos los judíos, jóvenes y ancianos, niños y mujeres, y para saquear sus bienes, en el espacio de un solo día, el trece del mes doce, que es el mes de Adar.
El texto de este escrito debía ser promulgado como ley en todas las provincias, y fue puesto en conocimiento de todos los pueblos, a fin de que estuviesen preparados para aquel día. Por orden del rey, partieron los correos apresuradamente. El decreto fue publicado también en la ciudadela de Susa. Mientras el rey y Amán banqueteaban, en Susa reinaba la consternación.
PRIMERA LECTURA
Del libro de Ester 4, 1-8; 15, 2-3; 4, 9-17
MARDOQUEO APREMIA A ESTER A ENTREVISTARSE CON EL REY
Cuando Mardoqueo supo lo que pasaba, rasgó sus vestidos, se vistió de saco y ceniza, y salió por la ciudad lanzando grandes gemidos, hasta llegar ante la Puerta Real, pues nadie podía pasar la puerta cubierto de saco. En todas la provincias, dondequiera que se publicaban la orden y el edicto real, había entre los judíos gran duelo, ayunos y lágrimas y lamentos, y a muchos el saco y la ceniza les sirvió de lecho.
Las siervas y eunucos de Ester vinieron a comunicárselo. La reina se llenó de angustia y mandó enviar a Mardoqueo vestidos para que se vistiese y se quitase el saco, pero él no quiso.
Llamó Ester a Hatak, uno de los eunucos que el rey había puesto a su servicio, y lo envió a Mardoqueo para enterarse de lo que pasaba y a qué obedecía todo aquello. Salió Hatak y se dirigió hacia Mardoqueo, que estaba en la plaza de la ciudad, frente a la Puerta Real. Mardoqueo le informó de todo cuanto había pasado y de la suma de dinero que Amán había prometido entregar al tesoro real por el exterminio de los judíos. Le dio también una copia del texto del edicto de exterminio publicado en Susa, para que se lo enseñara a Ester y se informara; y ordenó a la reina que se presentase ante el rey, ganase su favor y abogase por su pueblo.
«Acuérdate —le mandó decir— de cuando eras pequeña y recibías el alimento de mi mano. Porque Amán, el segundo después del rey, ha sentenciado nuestra muerte. Ora al Señor, habla al rey en favor nuestro y líbranos de la muerte.»
Regresó Hatak e informó a Ester de las palabras de Mardoqueo. Ester mandó a Hatak que dijera a Mardoqueo:
«Todos los servidores del rey y todos lo habitantes de las provincias del rey saben que todo hombre o mujer que se presente al rey, en el patio interior, sin haber sido llamado, es condenado a muerte por el edicto, salvo aquel sobre quien el rey extienda su cetro de oro; y hace ya treinta días que yo no he sido llamada a presencia del rey.»
Pusieron en conocimiento de Mardoqueo la respuesta de Ester, y éste ordenó que le contestaran:
«No te imagines que por estar en la casa del rey te vas a librar tú sola entre todos los judíos, porque, si te empeñas en callar en esta ocasión, por otra parte vendrá el socorro y la liberación de los judíos, mientras que tú y la casa de tu padre pereceréis. ¡Quién sabe si precisamente para una ocasión semejante has llegado a ser reina!»
Ester mandó que respondieran a Mardoqueo:
«Vete a reunir a todos los judíos que hay en Susa y ayunad por mí. No comáis ni bebáis durante tres días y tres noches. También yo y mis siervas ayunaremos. Y así, a pesar de la ley, me presentaré ante el rey; y, si tengo que morir, moriré.»
Se alejó Mardoqueo y ejecutó cuanto Ester le había mandado.
PRIMERA LECTURA
Del libro de Ester 14, 1-19
ORACIÓN DE ESTER
En aquellos días, la reina Ester se refugió en el Señor, presa de mortal angustia. Despojándose de sus magníficos vestidos, se vistió de angustia y duelo. En vez de exquisitos perfumes, echó sobre su cabeza polvo y ceniza, mortificó duramente su cuerpo con ayunos, encubrió con sus desordenados cabellos la gozosa belleza de su cuerpo, y suplicó al Señor, Dios de Israel, diciendo:
«Mi Señor y Dios nuestro, tú eres único. Ven en mi socorro, que estoy sola y no tengo socorro sino en ti, y mi vida está en peligro.
Yo oí desde mi infancia, en mi tribu paterna, que tú, Señor, elegiste a Israel de entre todos los pueblos y a nuestros padres de entre todos sus mayores, para ser herencia tuya para siempre, cumpliendo en su favor cuanto dijiste.
Ahora hemos pecado en tu presencia y nos has entregado a nuestros enemigos porque hemos honrado a sus dioses. ¡Justo eres, Señor!
Mas no se han contentado con nuestra amarga esclavitud, sino que han jurado ante sus ídolos anular tus promesas y destruir tu heredad, para cerrar las bocas que te alaban y apagar la gloria de tu casa y de tu altar, para abrir las bocas de las naciones en alabanza de sus dioses y admirar eternamente a un rey de carne.
No entregues, Señor, tu cetro a los que son nada; que no se regocijen por nuestra caída, mas vuelve contra ellos sus deseos y haz que el primero que se alzó contra nosotros sirva de escarmiento. Acuérdate, Señor, y date a conocer en el día de nuestra aflicción; y dame a mí valor, Rey de los dioses y Señor de toda autoridad. Pon en mis labios palabras armoniosas cuando esté en presencia del león; vuelve el odio de su corazón contra el que nos combate, para ruina suya y de sus cómplices.
Líbranos con tu poder y acude en mi socorro, que estoy sola y a nadie tengo sino a ti, Señor. Tú, que conoces todas las cosas, sabes que odio la gloria de los malos, que aborrezco el lecho incircunciso y el de todo extranjero.
Tú sabes bien la necesidad en que me hallo, que me asquean los emblemas de grandeza que ciñen mi frente los días de gala, que me repugnan como un paño inmundo y que jamás los llevo en mi vida privada. Nunca tu sierva ha comido a la mesa de Amán ni he tenido a honra los regios festines ni bebido el vino de las libaciones. Nunca tu sierva ha tenido instantes de alegría, desde su encumbramiento hasta el día de hoy, sino sólo en ti, Señor y Dios de Abraham.
¡Oh Dios, que dominas a todos, oye el clamor de los desesperados, sálvanos del poder de los malvados y líbrame a mí de mi temor!»
PRIMERA LECTURA
Del libro de Ester 5, 1-5; 7, 2-10
CASTIGO DE AMAN
Al tercer día, una vez acabada su oración, se despojó Ester de sus vestidos de penitencia y se revistió de reina. Recobrada su espléndida belleza, invocó a Dios, que vela sobre todos y los salva, y, tomando a dos siervas, se apoyó blandamente en una de ellas, mientras la otra la seguía alzando el ruedo del vestido. Iba ella resplandeciente, en el apogeo de su belleza, con rostro alegre como de una enamorada, aunque su corazón estaba oprimido por la angustia. Franqueando todas las puertas, llegó hasta la presencia del rey.
Estaba el rey sentado en su trono real, revestido de las vestiduras de las ceremonias públicas, cubierto de oro y piedras preciosas y con aspecto verdaderamente impresionante. Cuando levantó su rostro, resplandeciente de gloria, y vio que la reina Ester estaba de pie en el atrio, lanzó una mirada tan colmada de ira que la reina se desvaneció; perdió el color y apoyó la cabeza sobre la sierva que la precedía.
Mudó entonces Dios el corazón del rey en dulzura; angustiado, se precipitó del trono y la tomó en sus brazos y, en tanto ella se recobraba, le dirigía dulces palabras, diciendo:
«¿Qué ocurre, Ester? Yo soy tu hermano, ten confianza. No morirás, pues mi mandato alcanza sólo al común de las gentes. Acércate.»
Y, tomando el rey el cetro de oro, lo puso sobre el cuello de Ester, y la besó, diciendo:
«Háblame.»
Ella respondió:
«Te he visto, señor, como a un ángel de Dios y mi corazón se turbó ante el temor de tu gloria. Porque eres admirable, señor, y tu rostro está lleno de dignidad.»
Y, diciendo esto, se desmayó de nuevo. El rey se turbó, y todos su cortesanos se esforzaron por reanimarla. El rey le preguntó:
«¿Qué sucede, reina Ester? ¿Qué deseas? Incluso la mitad del reino te será dada.»
Respondió Ester:
«Si al rey le place, venga hoy el rey, con Amán, al banquete que le tengo preparado.»
Respondió el rey:
«Avisad inmediatamente a Amán, para que se cumpla el deseo de Ester.»
Así, el rey y Amán fueron al banquete preparado por Ester y, durante el banquete, dijo el rey a Ester:
«¿Qué deseas pedir, reina Ester?, pues te será concedido. ¿Cuál es tu deseo? Aunque fuera la mitad del reino, se cumplirá.»
Respondió la reina Ester:
«Si he hallado gracia a tus ojos, ¡oh rey!, y si al rey le place, concédeme la vida —éste es mi deseo— y la de mi pueblo —ésta es mi petición—. Pues yo y mi pueblo hemos sido vendidos para ser exterminados, muertos y aniquilados. Si hubiéramos sido vendidos para esclavos y esclavas, aún hubiera callado; mas ahora el enemigo no podrá compensar al rey por tal pérdida.»
Preguntó el rey Asuero a la reina Ester:
«¿Quién es y dónde está el hombre que ha pensado en su corazón ejecutar semejante cosa?»
Respondió Ester:
«Nuestro perseguidor y enemigo es Amán. ¡Ese miserable! »
Amán quedó aterrado en presencia del rey y de la reina. El rey se levantó, lleno de ira, del banquete y se fue al jardín del palacio; Amán, mientras tanto, se quedó junto a la reina Ester para suplicarle por su vida, porque comprendía que, de parte del rey, se le venía encima la perdición. Cuando el rey volvió del jardín de palacio a la sala del banquete, Amán se había dejado caer sobre el lecho de Ester. El rey exclamó:
«¿Es que incluso en mi propio palacio quiere hacer violencia a la reina?»
Dio el rey una orden y cubrieron el rostro de Amán. Jarboná, uno de los eunucos que estaban ante el rey, sugirió:
«Precisamente la horca que Amán había destinado para Mardoqueo, aquel cuyo informe fue tan útil al rey, está preparada en casa de Amán, y tiene cincuenta codos de altura.»
Dijo el rey:
« ¡Colgadle de ella! »
Colgaron a Amán de la horca que había levantado para Mardoqueo y se aplacó la ira del rey.
Sunday, August 21, 2022
¿Qué es más malo?
¿Qué es más malo?
Matar a 1000 niños en el vientre de sus madres (1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10)
Matar a 1000 personas de todas las edades, secos y razas (1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10)
Ahora, del 1 al 10, asigna un número de maldad a tu respuesta, siendo 1 un grado de mal leve y siendo 10 un grado de mal severo.
Mi objetivo con esta encuesta a católicos es demostrar el grado de desintetización que actualmente estamos experimentando en nuestra actual civilización, donde hay un endurecimiento en el corazón de la gran mayoría.
Actualmente somos casi 8,000 millones de seres humanos y hemos matado a 1,700 millones de niños en el vientre de sus madres, sin contar a los niños matados químicamente, los cuales son 3 veces más. Un total aproximado sería de aproximadamente 7,000 millones de niños matados, lo cual es una cantidad apocalíptica, como aquella que se describe en la Gran Tribulación del libro del Apocalipsis en la Biblia.
Lo interesante de esta desintetización, o cauterización en la conciencia colectiva católica, es qué hay muchos teólogos y escatólogos que insisten que aún no estamos viviendo aquellas palabras escritas en el libro de la Revelación y aún esperan que se manifieste más mal para poder verificar que las palabras proféticas del libro se están cumpliendo. Me pareciese que hubiese un velo que no permite que veamos que ya hemos llegado al súmmum de la maldad, pues esa matanza de tantos seres humanos, niños en el vientre, no tiene parangón en la historia de la humanidad. El nivel de maldad no tiene comparación a ningún período en la historia de la humanidad, y pareciese como si muchos aún no se diesen cuenta que ya ha comenzado la Gran Tribulación, y aún esperasen algo peor, cuando ya hemos llegado al clímax de la maldad sobre la faz de la Tierra. Esto lo digo porque las personas encuestadas se rehusan a contestar la pregunta, la cual consideran absurda, o le asignan el mismo grado de maldad a la matanza de niños en el vientre, que al de la matanza de otros. Por ese motivo volví a formular la pregunta, esta ves dividiendo a la población humana en varios grupos.
¿Qué es más malo?
Matar a 1000 niños en el vientre de sus madres (1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10)
Matar a 1000 personas de todas las edades, secos y razas (1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10)
Matar a 1000 mujeres (1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10)
Matar a 1000 hombres (1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10)
Matar a 1000 ancianos (1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10)
Matar a 1000 niños (1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10)
Matar a 1000 orientales (1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10)
Matar a 1000 occidentales (1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10)
Matar a 1000 africanos (1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10)
Matar a 1000 indígenas Americanos (1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10)
Ahora, del 1 al 10, asigna un número de maldad a tu respuesta, siendo 1 un grado de mal leve y siendo 10 un grado de mal severo.
Para mi sorpresa, los encuestados, al recibir el segundo grupo de preguntas decidieron responder en su mayoría, que todas las matanzas eran igual de malas, pues parecía que no querían asignar un nivel de maldad superior a la matanza de niños en el vientre.
Toda esta indagación me lleva a la conclusión que parece indicar que la matanza de niños en el vientre de sus madres no quiere percibirse como un gran mal, equiparándose a un mal semejante al de dar muerte a un inocente, e inclusive niegan que sea algo objetivamente malo.
Mi inspiración para hacer esta encuesta fue un experimento social hecho por una universidad que quería medir el grado de desintetización a la pornografía. En dicho experimento el grupo de experimentación fue expuesto durante un periodo X de tiempo a videos pornograficos progresivamente más explícitos y grotescos, cuando el grupo de control no fue presentado a videos más explícitos o grotescos. Al final de el experimento, ambos grupos fueron expuestos al último video presentado al grupo de experimentación, el cual era muy explícito y grotesco. Los resultados demostraron que la desintetización era un fenómeno demostrable, pues el grupo de experimentación no tuvo una reacción adversa, pero el grupo de control si la tuvo, pues inclusive presentó respuestas físicas, como malestar físico tal como vómito y otros malestares. Curiosamente lo mismo sucede cuando los grupos fueron expuestos a actos de violencia.
Con esta encuesta que formulé, llegué a la conclusión que la gran mayoría de católicos es insensible al asesinato de niños en el vientre de sus madres. Los católicos no consideran que dar muerte a los niños en el vientre de sus madres sea un mal grotesco y aberrante, mucho peor que que cualquier otro tipo de matanza de seres humanos. Esto me lleva a la conclusión que el Misterio de Iniquidad, o la cauterización de la conciencia, o desintetización, es algo que actualmente está sucediendo entre nosotros. Consecuencia de ello son tantas personas que aún no se percatan que el Final de los Tiempos ya está aquí, y que pronto será la manifestación de la cual nuestro Señor Jesucristo nos anunció en los Evangelios. Maranatha. Ven pronto Señor Jesús a salvarnos de la Serpiente Antigua que ha salido a engañar y matar a la humanidad.
Pax
Friday, April 8, 2022
Está perdido el mundo?
El mundo está perdido
A lo bueno lo llaman malo, y a lo malo bueno; y a cualquiera que se oponga a llamar malo a lo malo, lo condenan; y al que llama bueno a lo bueno, lo tachan de fanático, conspiranóico y violador de las leyes y la libertad.
El Aborto es un asesinato de inocentes, o un derecho reproductivo sanitario?
La familia con padre y madre es el núcleo de la sociedad, o una estructura opresiva y patriarcal que vulnera el desarrollo de los individuos?
La homosexualidad es una aberración y perversion, o es una nueva identidad de género que libera a los individuos?
La moral es objetiva fundada en los Diez Mandamientos de Dios, o la moral es subjetiva y fundada en la percepción de cada individuo y el consenso social?
Lo bueno es bueno y lo malo es malo, o no existe ni el mal ni el bien, pues todo es relativo y depende de cada situación?
Santo Tomás Aquino no era relativista, sino objetivista y decía que El Fin No Justifica los Medios, pero hoy en día le consideran obsoleto, pues para la Dictadura Relativista el Fin Sí Justifica los Medios.
Y tú, que opinas? Está perdido el mundo, o finalmente el mundo se ha liberado?
Me pregunto si el objetivo de todos estos cambios perceptuales tienen como objetivo erradicar a la población, que según las Naciones Unidas ha llegado a cifras insostenibles.
Monday, April 4, 2022
María Inmaculada nos revela a la Santísima Trinidad.
María Inmaculada nos revela a la Santísima Trinidad.
María, hija, esposa y madre de Dios, hija, esposa y madre de la Santísima Trinidad. Maria tiene tres relaciones distintas con el mismo Dios, y así come Dios en un solo Dios en tres personas divinas, ella le conoce en esas tres dimensiones, como padre, esposo e hijo.
De esta misma forma la iglesia conoce a Dios como padre, pero también como esposo, quien engendra en nosotros la palabra de vida, que crece en nosotros cada día hasta convertirse en árbol robusto a la estatura del varón perfecto. Cierto es que nosotros no podemos conocer a Dios tanto como María, pero por medio ella podemos conocer a la Santísima Trinidad en la Eucaristía. La Eucaristía nos revela la verdadera naturaleza de Dios, como nos decía santo Tomás de Aquino, pobre, humilde y siervo, en el canto Panis Angelicus. Y así como es Dios, es también María, su perfecta compañera, escogida esposa y madre, hija del Altísimo.
María, corredentora, enséñanos a caminar con la Eucaristía, Verbo hecho Carne y Pan del Cielo.
Amén
Friday, February 11, 2022
El cristianismo no es una escuela de superación personal
El cristianismo no es una escuela de superación personal
Todo aquel que quiera salvar su vida, la perderá. Aquel que pierda su vida por mi, la salvará.
Hace unos días, como de costumbre, fui a visitar al Señor en La Eucaristía. Cuando llegué al aposento me encontré con una anciana que interrogaba a una joven mujer despechugada por la causa que la había impulsado a estar en aquel recinto santo. Ciertamente me pareció que esta muchacha estaba fuera de lugar, pues su forma de vestir era un poco impúdica para estar delante del Señor, pero esto no me sorprendió en este siglo 21 tan desaliñado. Lo que me sorprendió fue la respuesta de la joven mientras ignorándolas me arrodillaba para adorar al santísimo. “Estoy aquí porque quiero superarme y hacerme más espiritual” respondía la joven mujer. Yo, sin hablar en voz alta le contesté en mis pensamientos, “Pues vaya chasco que te vas a llevar. En verdad no sabes que aquí venimos a salvar a otros y no a salvarnos nosotros mismos.”
Muchos que se aceraran a Jesús no saben que el Cristianismo no es un método de superación personal y encontrar la salvación, sino por el contrario, el Cristianismo es un camino donde nuestro objetivo común es perder nuestra vida ofreciendo todas nuestras oraciones, sufrimientos y trabajos para buscar la salvación de otros, siguiendo así los pasos de Jesús. El cristianismo no es una metodología narcisista que nos enseña a buscar la superación del “yo”, sino es un camino donde buscamos la salvación del prójimo, y por eso dijo Jesús que aquel que quiera salvar su vida la perderá; más no obstante, el que pierda su vida por él la salvará. ¿Y quién es él, y qué significa perder nuestra vida por él? Él es el prójimo, como nos enseña San Juan en su epístola universal.
También San Pablo nos adiestra en nuestra misión como discípulos del Señor cuando nos dice, en la Carta a los Colosenses, capítulo uno, versículo 24, que aún le ‘falta sufrir en su carne lo que falta a los sufrimientos de Cristo para la salvación de la Iglesia’.
El cristianismo no es un culto de superación personal donde sus adeptos buscan la santidad en sí misma, para tratar de estar sentados lo más cercanos que puedan a cetro del Señor, pues eso es vanidad. El Cristianismo es la cruz donde olvidamos nuestra vida ofreciéndonos como sacrificio puro y santo para obtener la redención de nuestro prójimo. Y así, de esta forma llegamos a ser parte de la familia corredentora, junto con Santa María, corredentora, la cual nos enseña a rezar el Rosario y pedir por la salvación no solo de la Iglesia, sino de el mundo entero.
En efecto, la salvación de la humanidad está en el corazón del seguidor de Cristo, y no la salvación personal, la cual recibimos cuando imitamos a Cristo en la cruz cuando perdemos nuestra vida, en nuestras enfermedades, sufrimientos, desdichas, dolores y angustias encontramos la corredención para nuestro próximo. Y fue por esto que él nos dijo que todo aquel que quiera salvar su vida, la perderá.
No vengas a Cristo para buscar tu salvación personal. Ven a Cristo a ofrecer tu vida, junto con Cristo en la Cruz, para encontrar la salvación que él ofrece al mundo entero. Si buscas una escuela de superación espiritual y material personal, el Cristianismo no es el camino. Y tú me dirás, como aquel joven rico, que te has superado cumpliendo todos los mandamientos de Dios, y él te dirá, que si quieres ser perfecto vendas todo lo que tienes y lo des a los pobres. ¿Y qué es lo que en verdad te está diciendo el Señor? El té dice que te olvides de ti mismo, que no busques salvar tu vida, que pierdas tu vida en la Cruz, por él, con él y en él, para salvar al mundo entero.
Amén.